Kuña Jesareko: La mirada femenina en tiempo de selfies

Como mujeres, nuestro cruce con las tecnologías implica un habitar a través de diferentes medios; no solamente a través de textos y sonidos, sino también a través de colores, formas y texturas: a través de imágenes que van creando una identidad corpórea que se traslada al ecosistema digital, y que visibilizan, desde distintas perspectivas, espejos en los cuales nos miramos, nos reflejamos, y a la vez nos desprendemos de miradas opresoras que no nos representan. Desde Cyborgfeminista nos vemos identificadas y empoderadas a través del proyecto de Jazmín Ruíz Díaz, denominado Kuña Jesareko, el cual hace uso de las tecnologías para, de manera colaborativa, compilar identidades que, a pesar de ser distintas, nos representan. De la mano de Jazmín, el siguiente análisis sobre su proyecto nos ayuda a profundizar más sobre el contexto, la evolución, y las diferentes secciones encontradas.

Kuña Jesareko: La mirada femenina en tiempo de selfies

Jazmín Ruíz Díaz. Foto: Amalia Rivas

Por Jazmín Ruiz Díaz Figueredo / @min_erre

En la década del setenta, la discusión en torno a la representación de la mirada femenina comenzó en el campo de la teoría del cine y luego se expandió para alcanzar todo el espectro de la cultura visual. Todo comenzó con el ensayo seminal de Laura Mulvey, Placer visual y cine narrativo (1975), donde la autora introduce el concepto de “mirada masculina” para explicar, con un enfoque psicoanalítico, el predominio de una mirada patriarcal en el cine de Hollywood. A partir de entonces, la búsqueda de formas de intervención activa en este régimen de la mirada masculina, que cuestionen y respondan a la objetivación del cuerpo femenino, así como el fomento de las experiencias donde las mujeres “miren” se convirtió en una de las principales preocupaciones del feminismo en el campo de la cultura visual.

Cuarenta años después del ensayo de Mulvey, las nuevas tecnologías nos dan acceso para comunicar ideas, información e imágenes como nunca antes lo experimentamos; todo ha cambiado en ese sentido. Sin embargo, en cuanto a la dominación masculina en el régimen de la mirada, muy poco ha cambiado: la representación de las mujeres tanto en el cine, como en la publicidad o en las revistas sigue respondiendo a esta mirada mayoritariamente. Lo que significa que hay una brecha que debe llenarse con investigaciones que reflejen esas desigualdades desde las perspectivas de los nuevos medios y las culturas digitales. Una guía en esta dirección es el campo dedicado a la investigación sobre selfies, autorrepresentación y género (como es el caso de Rettberg, 2014; Conrad Murray, 2015, y Shields-Dobson, 2015, por citar algunos), donde estas expresiones que nacieron en las redes sociales se interpretan como espacios donde Las mujeres jóvenes negocian independencia y poder.

Por otro lado, al entender la mirada como un contexto donde se discute poder, se debe adoptar una perspectiva crítica. Esto implica estudiar la mirada femenina como un campo donde influyen otros factores, como la raza, la clase y la sexualidad. Tomando toda esta teoría como trasfondo y sumándole preguntas respecto a identidad nacional, nace el proyecto Kuña Jesareko.

Investigar desde la práctica artística

Kuña Jesareko (‘mirada femenina’ en guaraní) es un proyecto de investigación participativa basado en la práctica artística que aprovecha las posibilidades que brindan las redes sociales y las plataformas en línea para las diferentes etapas de una investigación de este tipo. Como lo sugiere el título en el idioma nativo, su objetivo es crear una narrativa sobre la mirada de las mujeres paraguayas, reconociendo el valor artístico de las imágenes compartidas en Instagram. El resultado es una exposición en línea donde mi rol de investigadora se cruza con el de curadora y storyteller.

La investigación basada en artes es una línea de trabajo donde el investigador se involucra “en alguna forma de creación directa de arte como modo primario de investigación sistemática» (McNiff, 2011). A esto, se le suma el desafío de ser una investigación realizada exclusivamente online (desde la recolección de datos hasta la publicación de resultados), lo que implicó tanto adaptar las metodologías existentes para este tipo de prácticas como enfrentarme a temas éticos que resolver para llevar a cabo el proyecto en este marco. A la vez, esta misma característica permitió que el proceso se desarrolle de una forma orgánica y colaborativa que no se hubiera podido dar de otro modo.

El proyecto se diseñó tomando una perspectiva de investigación feminista. En este sentido, se trata de una investigación «realizada por y con mujeres en lugar de ser ‘sobre’ mujeres y que, a la vez, trata de contrarrestar el desequilibrio entre las voces de mujeres y hombres» (Weiler, 1988). La pregunta de investigación que persigue este proyecto es mostrar qué tipos de narrativas en torno a una mirada femenina paraguaya se puede encontrar en Instagram. Como objetivos, Kuña Jesareko pretende:

  •  Incentivar a artistas paraguayas para que se sientan motivadas a compartir imágenes en Instagram como un acto significativo;
  • Utilizar mi compromiso como investigadora, curadora y storyteller para dar visibilidad a estos trabajos;
  • Identificar los temas que subyacen a las imágenes, y con ellos, crear una narrativa desde la mirada de las mujeres paraguayas en forma de una exposición en línea.

Del challenge en Instagram a la exhibición online

Para crear este proyecto, una parte central fue la colaboración de la artista paraguaya Regina Rivas. “Kuña Jesareko” como concepto surge de charlas via Skype que mantuvimos con Regi cuando estaba iniciando mi tesis. Con Regi debatimos sobre la mejor manera de encontrar trabajo creativo en Paraguay que se ajustara a la noción de la mirada femenina. Ambas concordamos en que Instagram era el mejor espacio para establecer una discusión sobre el tema y conectar con otras artistas. A partir de allí, preparamos un desafío para el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, que Regi difundió a través de sus redes. El desafío consistía en invitar a mujeres paraguayas a postear imágenes (suyas o de otras artistas) que hicieran referencia al placer, la sensualidad o el deseo desde una mirada femenina. Para este propósito, creamos el hashtag #KuñaJesareko. La respuesta superó nuestras expectativas: más de 100 publicaciones se hicieron usando este hashtag después del #8M y son más de 350 al día de hoy. La segunda parte del proyecto comenzó ya como parte de la investigación, reuniendo estas imágenes en una cuenta de Instagram creada especialmente para el proyecto (@kunajesareko).

La tercera y última parte se desarrolló a través del blog www.kunajesareko.org que reúne una exposición en línea y una serie de ensayos sobre la mirada femenina, qué significa, cómo se puede construir, cómo desafía las nociones de feminidad vinculadas con la identidad nacional y cuál es el rol del autorretrato y otras formas de expresión en el marco de la cultura digital. Se seleccionaron 25 imágenes para este propósito, las cuales se clasificaron a la vez en cinco secciones temáticas, cada una de ellas abriendo con una ilustración de Regi. Las secciones son:

1. A través del espejo

Kuña Jesareko abre la muestra mostrando a las mujeres mirándose a sí mismas, como una metáfora del objetivo detrás del proyecto: ser un espejo en el que la cultura paraguaya se refleja a través de la mirada femenina. Incluir selfies, que son «un verdadero género vernáculo» (Rettberg, 2014) en el contexto de esta exposición, implica reconocer su valor como una expresión significativa. Se podría argumentar que, en ese sentido, esta sección invita a una experiencia estética a través de la cual el público puede entender la autorrepresentación de una manera nueva.

2. Identidades caleidoscópicas

Para esta sección se eligieron imágenes que desafían las definiciones tradicionales de lo que significa ser una “mujer paraguaya” según las representaciones nacionalistas. Identidad y raza son los temas representados. El ensayo conecta la investigación de Barbara Potthast (2011) sobre el papel de las mujeres en la historia paraguaya, con el trabajo de Céspedes Ruffinelli (2015) sobre las imágenes femeninas reproducidas a través de los billetes de guaraníes, para explicar cómo se inscribe una noción idealizada de este género en el discurso nacional. El principal argumento que defienden las imágenes en esta sección es que a través de la mirada femenina se pueden desafiar las nociones tradicionales y esencialistas de la feminidad paraguaya.

3. El cuerpo como manifiesto

Esta sección contiene desnudos a través de diferentes expresiones que desafían los estándares de belleza y cuestionan la objetivación del cuerpo femenino. El ensayo se basa en la teoría de Foucault (1979) sobre las relaciones de poder construidas a través del cuerpo. La declaración principal en esta sección es: «Si el cuerpo es un terreno político, configurarlo, exhibirlo y representarlo en contra de la norma se puede interpretar como un acto de rebelión».

4. Materializando el deseo femenino

Las imágenes eróticas son el tema principal en esta sección. La mirada masculina es desafiada por las mujeres en un papel activo, representando sus visiones de sexo y placer. De esa manera, las imágenes en esta selección muestran cómo las mujeres paraguayas subvierten las imágenes idealizadas que la historia ha creado sobre ellas. La teoría de Laura Mulvey da la base para el ensayo, donde se explica en detalle cómo opera la mirada masculina desde una perspectiva psicoanalítica.

5. Mujeres mirando a otras mujeres

La última sección es una celebración de las mujeres paraguayas como sujetos que miran antes que objetos que son observados. El ensayo comienza con un fragmento de John Berger (1972, p. 47) donde sostiene que «los hombres actúan y las mujeres aparecen», para construir un argumento sobre la importancia de las mujeres detrás de la cámara para subvertir el dominio patriarcal de la mirada. Esto se resolvió mostrando fotos de mujeres, tomadas por otras mujeres, todas de espaldas a la cámara. ‘Vos las estás mirando pero ellas no, y eso significa algo’ dice el texto que abre la galería de imágenes y continúa explicando cómo este acto simbólico es una forma de empoderamiento.

Desde Cyborgfeministas – TEDIC, agradecemos a Jazmín por el análisis provisto, y por el trabajo realizado, el cual logra reflejar los distintos retazos y cristales de representatividad que nos unen, que nos empoderan, y que nos reflejan a través del uso de las tecnologías y los medios digitales.

Para saber más sobre este proyecto, escuchá nuestro episodio de podcast Kuña Jesareko: Entrevista a Jazmín Ruíz Díaz acá o visitando nuestro canal de Soundcloud.

Jazmín Ruíz Díaz es periodista y comunicadora. Tiene un M.A en Industrias Culturales y Creativas en King’s College London.